Más del Journal

Hammam: qué es, cómo funciona el baño y de dónde viene

El hammam es el baño público del mundo islámico: salas calientes, mármol caliente, lavado y exfoliación. Conoce la secuencia de una visita, la herencia romana y por qué el «baño turco» europeo es otra cosa.

Cultura del baño 7 min de lectura

El hammam es el baño público de las ciudades del mundo islámico, de Marruecos a Irán. La palabra viene del árabe, de una raíz ligada al calor, y Mikkel Aaland la traduce en Sweat (1978) como «el que esparce calor». En español el formato quedó como baño turco, nombre que en la Europa del siglo XIX pasó a designar una sala muy distinta.

Esta guía describe lo que ocurre en una visita, de dónde viene el edificio y cómo distinguir un hammam de un cuarto de vapor con azulejo. Las fuentes principales son tres libros: Sweat, de Aaland; Sauna finlandesa, de Timo Aaltonen (Edicon, 3.ª edición, 2015); y Be Well, de la editorial gestalten.

Qué es un hammam

Un hammam tradicional es una secuencia de salas de temperatura creciente, con piso y muros calentados por debajo. El bañista se lava con agua que se vierte desde cuencos, no por inmersión. La exfoliación y el masaje los hace un asistente, el tellak, sobre una plataforma de mármol caliente.

Tres rasgos separan el formato de otros baños de calor:

  • El agua corre y nadie se sumerge. Aaland y Aaltonen registran que los hammams calentados por horno no tenían albercas ni tinas, porque el baño de inmersión en agua estancada se consideraba antihigiénico.
  • El lavado es parte del baño. Jabón, exfoliación y enjuague ocurren dentro de la sala caliente, frente a los demás bañistas.
  • El edificio pertenece a la ciudad. Según los dos autores, los hammams solían estar junto a las mezquitas y servían a la purificación que pedía la religión, además de la higiene y la convivencia.

Sala caliente del Hürrem Sultan Hamamı, en Estambul, con muros de mármol blanco, nichos de lavado y una plataforma octogonal de mármol con incrustaciones al centro

La sala caliente del Hürrem Sultan Hamamı, en Estambul: al centro, la plataforma de mármol caliente donde se acuesta el bañista. Foto: Satayman, CC BY-SA 3.0, vía Wikimedia Commons.

La secuencia de una visita

El orden cambia de una casa a otra. La descripción siguiente sigue la del libro Be Well para un hammam con asistente.

EtapaQué ocurre
VestidorEl bañista cambia la ropa por el peştemal, una tela delgada de algodón
Sala tibiaEl cuerpo se acostumbra al calor antes de la sala siguiente
Sala calienteEl asistente aplica un jabón pastoso hecho de aceitunas
ExfoliaciónLa piel se frota con la kessa, un guante de textura áspera
Piedra calienteAcostado en la plataforma de mármol, el bañista recibe el masaje con espuma
EnjuagueSe vierte agua tibia o fría sobre el cuerpo
DescansoTé y reposo hasta que baja la temperatura del cuerpo

El mismo libro señala dos diferencias regionales. En el baño de estilo turco, la sala se calienta con aire caliente y seco, y el descanso suele venir con té negro, fruta y dulces. En el estilo marroquí, el calor viene de agua caliente que circula por tuberías, y el té es de menta. En hammams públicos como el Dar El-Bacha, en Marrakech, el bañista puede llevar su propio jabón y su propio guante y lavarse solo.

Hombres y mujeres usan áreas u horarios separados. La regla sobre la tela en el cuerpo cambia de casa en casa, y el portal oficial de turismo de Turquía describe la costumbre local.

De Roma al hammam

El hammam desciende de los baños romanos. Aaland cuenta que los árabes encontraron baños griegos y romanos en Siria y los adaptaron, y ubica la difusión del formato a partir del siglo VII. Los más antiguos, según él, los construyeron los califas omeyas fuera de las ciudades, y uno de ellos es Qusayr ‘Amra, en la actual Jordania.

El sistema de calentamiento siguió igual: el hipocausto, en el que el aire caliente del horno pasa bajo el piso y por dentro de los muros. La historia de las termas romanas explica el mecanismo. Lo que cambió fue el programa:

En las termas romanasEn el hammam, según Aaland
Grandes complejos centralesVarios edificios pequeños repartidos por la ciudad
Tepidarium como sala principalSala tibia reducida a un pasillo
Laconicum, la cámara de sudor secoPequeño cuarto de vapor junto a la sala caliente
Inmersión fría al finalDescanso en divanes en el salón de entrada
Patio de ejercicio y bibliotecaMasaje en la sala caliente

Donde había aguas termales, el diseño era otro. Aaland describe los hammams llamados kaplıca o ılıca, en los que una alberca de agua caliente corriente ocupa el lugar de la plataforma de mármol, y cita los de Bursa entre los más antiguos.

El libro Be Well ubica el auge del formato en el Imperio otomano, a partir del siglo XIV, cuando los hammams se extendieron por los territorios conquistados. Algunos edificios de esa época siguen en uso. El Cağaloğlu Hamamı, en Estambul, es de 1741.

Un lugar para encontrarse con la ciudad

Aaland describe el hammam como uno de los pocos lugares abiertos a todos, desde temprano en la mañana hasta tarde en la noche, con entrada barata. La limpieza estaba regulada por ley, y un inspector revisaba el lavado de las salas y la calidad del agua. Invitar a un amigo al baño era una costumbre comparable a invitarlo a comer.

Para las mujeres, el hammam fue durante siglos la principal ocasión de convivencia fuera de casa. Aaland registra que el acceso femenino se permitió poco a poco, que la visita podía durar todo el día, con comida llevada de casa, y que las madres observaban ahí a las posibles novias de sus hijos.

El uso cotidiano disminuyó con el agua entubada. Aaland fecha el inicio del declive a mediados del siglo XIX, cuando los clientes ricos se alejaron, y el libro Be Well señala el periodo posterior a la Primera Guerra Mundial, con el fin del Imperio otomano y la llegada del baño a las casas.

El «baño turco» europeo es otra sala

El nombre baño turco, como se usa en Europa y en América, viene de una adaptación del siglo XIX. Aaland cuenta que David Urquhart difundió el hammam en Gran Bretaña hacia 1850, que el médico Richard Barter construyó en Irlanda, en 1856, una versión de aire caliente y seco, y que en 1862 se formó una compañía presidida por Urquhart para construir los baños de Jermyn Street, en Londres. La versión de Barter circuló con los nombres de baño turco-romano y romano-irlandés.

En Brasil, según Aaltonen, el baño turco de vapor fue el baño caliente más común hasta mediados del siglo XX, instalado sobre todo en hoteles de lujo, y terminó llamándose «sauna húmedo». El texto sobre el mito del sauna húmedo trata esa confusión, y el del Spa Colmegna, en Buenos Aires, muestra una casa fundada en esa época.

Hammam, cuarto de vapor y sauna

FormatoDe dónde viene el calorPapel del aguaQuién conduce
HammamPiso, muros y piedra calientesSe vierte sobre el cuerpo para lavar y enjuagarEl asistente o el propio bañista
Cuarto de vaporGenerador que inyecta vaporSolo en el aire, como vaporNadie
Sauna finlandésEstufa con piedrasSe echa sobre las piedras para producir el löylyEl propio bañista

Una sala de azulejo con generador de vapor es un cuarto de vapor. Para saber si un espacio ofrece hammam, pregunta si hay sala caliente con piedra o plataforma, si el lavado y la exfoliación son parte de la sesión y quién los conduce.

Cuidados

El hammam combina calor húmedo, exfoliación vigorosa y cambio de temperatura. Quien tiene enfermedad cardiovascular, presión no controlada, historial de desmayos, embarazo o un problema de piel debe hablar con un profesional de la salud antes de la visita. Toma agua, avisa al asistente si la exfoliación es demasiado fuerte y sal de la sala caliente si sientes mareo o malestar.

Siguiente paso: lee Bathhouse, spa, recovery y termas para ubicar el hammam entre los otros formatos, o abre el mapa Bathhouse para encontrar espacios de baño.